Cuando comencé a cursar el segundo cuatrimestre de la licenciatura en Comunicación Audiovisual me anoté en una materia llamada Ecología de los Medios suponiendo, erróneamente, que era mayormente práctica. Nada que ver. Pura teoría. Marshall McLuhan, Walter Ong y Neil Postman, nuestro homenajeado (?).

Postman era sociólogo y en base a los planteos de McLuhan desarrolló un análisis de los medios desde la perspectiva de la discusión política en la TV. Vale mencionar que el estudio y los ensayos los hizo en la década del 80, en pleno auge de la televisión como medio hegemónico y masivo.

También fue Director del Departamento de Cultura y Comunicación de la Universidad de Nueva York, escribió importantes libros sobre educación (Education as a Conserving Activity y The Disappearance of Childhood), sobre los efectos de los media (Amusing Ourselves to Death) y sobre los efectos globales de la tecnología (Technopoly).

Ahora bien, a qué viene todo esto? Antes de morir Postman escribió un texto breve llamado “Las 5 advertencias del cambio tecnológico” en el cual anticipa y previene sobre el rol y el uso de los medios en el siglo XXI.

Si bien les recomiendo que lo lean todo acá les dejo un resumen de los 5 puntos:

PRIMERA ADVERTENCIA

La primera advertencia es que todo cambio tecnológico implica un compromiso. Me gusta denominarlo un trato faustiano. La tecnología da y la tecnología quita. Esto significa que para cualquier ventaja que la tecnología ofrece, siempre existe su correspondiente desventaja. Las desventajas pueden llegar a superar en importancia a las ventajas, o las ventajas pueden perfectamente valer la pena sobre su contrario.

Primera advertencia, es pues, que la cultura paga un precio por la tecnología que incorpora.

SEGUNDA ADVERTENCIA

Esto enlaza con la segunda advertencia, y es que las ventajas y desventajas de las nuevas tecnologías nunca son distribuidas equitativamente entre la población. Esto significa que toda nueva tecnología beneficia a algunos y perjudica a otros. Hay incluso algunos que no les afecta para nada.

Las verdaderas pregunta, que no debe descuidar cualquier persona que le preocupe el cambio tecnológico, son estas: ¿quienes se van a beneficiar del desarrollo de esta nueva tecnología?. ¿Qué grupos, qué tipo de personas, qué tipo de industria va a ser favorecida?. Y por supuesto, ¿a qué grupos de personas va a perjudicar?.

Por tanto, la segunda advertencia es que siempre hay vencedores y perdedores del cambio tecnológico.

TERCERA ADVERTENCIA

Dentro de toda tecnología se esconde una idea-fuerza, a veces incluso dos o tres ideas-fuerza. Estas ideas se ocultan a menudo a nuestra vista porque son de naturaleza algo abstracta. Pero esto no significa que no tengan consecuencias prácticas.

Quizás hayas oído hablar del viejo dicho: a un hombre con un martillo, todo le parece como un clavo. Podríamos extenderlo a regla: a cualquier persona con un lápiz, todo le parece como una artículo. A cualquier persona con una cámara de televisión, todo le parece una imagen. A cualquier persona con un ordenador, todo le parece como datos. No creo que debamos tomar estos aforismos literalmente. Pero lo que nos llama la atención es que cualquier tecnología tiene su prejuicio. Como la propia lengua, nos predispone favorablemente y valora ciertas perspectivas y conclusiones.

La tercera advertencia, por tanto, es que toda tecnología incorpora una filosofía que es expresión de cómo la tecnología nos hace usar nuestra mente, en qué medida nos hace usar nuestros cuerpos, en como codifica nuestro mundo, a cuales de nuestros sentidos se amplifica, a cuales de nuestras emociones y tendencias intelectuales desatiende. Esta advertencia es la suma y la sustancia de lo que el gran profeta católico, Marshall McLuhan quiso decir cuando acuñó la frase: “el medio es el mensaje”.

CUARTA ADVERTENCIA

El cambio tecnológico no es aditivo, es ecológico. Lo explicaré mejor con la siguiente analogía. ¿Qué ocurre si vertemos una gota de tinta roja en una jarra de agua clara? ¿Tenemos agua clara o agua clara con una gota de tinta roja? Obviamente ninguna de las dos. Tenemos una nueva coloración en todas las moléculas de agua contenidas en la jarra. Esto es lo que pretendo explicar con el cambio tecnológico. Un nuevo medio no añade algo, lo cambia todo.

Esta es la razón por la que debemos ser cautos sobre la innovación tecnológica. Las consecuencias del cambio tecnológico siempre son amplias, a menudo impredecibles y en su mayor parte irreversibles. Es por eso que debemos ser siempre cautos de los capitalistas. Los capitalistas son por definición no solo gente que asume riesgos personales sino, sobre todo, y más esencialmente, gente que asume riesgos culturales.

QUINTA ADVERTENCIA

Ahora llegamos a la quinta y última advertencia, que dice que tendemos a hacer de los medios algo mítico. Uso esta palabra en el sentido de que fue usado por el crítico literario francés Roland Barthes. Utilizó la palabra “mito” para referirse a la tendencia común a pensar en las creaciones tecnológicas como si fueran creaciones divinas, como si formaran parte del orden natural de las cosas.

Cuando una tecnología se hace mítica, es peligroso porque entonces es aceptada como es, y no es entonces fácilmente susceptible de modificación o control.

 

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