En mi último viaje a Mendoza conocí Celler del Pi, un proyecto que está naciendo en una zona poco convencional: Las Compuertas Alto. Fue una visita privilegiada, ya que fuimos, junto a AngelYVino apenas los segundos en recorrer estos viñedos que prometen un perfil distinto para la región.
El nombre de la bodega, que en catalán significa “la bodega del pino”, es un homenaje a los antepasados de Daniel Pi, originarios de Barcelona. Con la mirada puesta en referentes de esa región, como Celler de Can Roca, buscaron un nombre que conectara sus raíces familiares con una propuesta moderna.

Hoy el proyecto está liderado por su hija, la enóloga Daniela Pi, junto a su pareja, el winemaker australiano Jono Thompson, a quien conoció mientras hacía vendimias en Australia.
En total cuentan con tres fincas, pero el foco actual es la propiedad ubicada en Las Compuertas Alto. Es el único viñedo situado de ese lado de la ruta, lo que le otorga una identidad particular. El trabajo fuerte empezó en 2023 con el desmonte y la plantación de 3,8 hectáreas bajo un sistema de alta densidad.
La apuesta varietal es amplia y busca diferenciarse. Trajeron plantas directamente de Francia para cubrir un abanico que incluye malbec, cabernet franc, cabernet sauvignon, mourvédre. garnacha (plantada en terrazas), roussanne, marsanne y viognier.

La primera cosecha oficial de esta finca será la 2025, marcando el inicio formal de su producción desde este terruño específico.
Pero claro, llevar adelante un viñedo en un lugar tan aislado tiene sus complicaciones.
Durante el recorrido, Daniela nos contó que en 2024, el proyecto enfrentó desafíos logísticos importantes, principalmente por la falta de mano de obra cercana. A esto se sumaron problemas cotidianos como robos, el ingreso de caballos sueltos y la presencia constante de hormigas, que requieren un monitoreo permanente del terreno.
Aunque la novedad está en Las Compuertas, la bodega se apoya en otras dos fincas que ya aportan estructura al proyecto, una en Agrelo con 10 hectáreas dedicadas al malbec y una en Alto Agrelo con una parcela de 4 hectaréas, también de malbec.

Recorrer Celler del Pi en sus inicios permite entender que elaborar grandes y ricos vinos es, ante todo, una mezcla de paciencia, territorio y mucho esfuerzo humano.
Gracias a Daniela y Jono por recibirnos. Salú!



