Recorrer la Patagonia siempre deja en claro que la región es un motor constante de nuevos desarrollos vitivinícolas con mucha identidad. En medio de ese panorama surge Bodega Pujante, un proyecto que nació en 2018 con dos ideas innegociables: disfrutar el proceso de hacer vino y mantener un volumen acotado para garantizar la más alta calidad.

Para lograr ese objetivo, la búsqueda del lugar ideal era fundamental. Necesitaban un terruño que no solo tuviera potencial enológico, sino que también fuera accesible para poder estar presentes en el día a día del viñedo. La respuesta la encontraron en la localidad de Allen, provincia de Río Negro.

Viñedo de Allen
Viñedo de Allen

El terruño en Allen y un equipo de primera línea

La propiedad elegida se encuentra en un punto estratégico del Alto Valle, justo al lado de las fincas de bodega Fabre Montmayou. Se trata de una parcela de 10 hectáreas totales, de las cuales 5 fueron plantadas recientemente, durante el año 2022.

Para asegurar que el viñedo naciera con bases sólidas, el diseño agronómico estuvo a cargo del equipo de Marcelo Canatella. En cuanto a la elaboración, la enología funciona bajo la órbita del equipo de Fabre Montmayou, sumando además el trabajo técnico de Fernando Enfarrel, proveniente del proyecto Ribera del Cuarzo.

La finca está pensada para reflejar la tipicidad del clima frío y los suelos patagónicos. La mayor parte de la superficie plantada corresponde al malbec, la columna vertebral del proyecto. A esto se le suma un 30% de pinot noir, una variedad que siempre encuentra su zona de confort en el sur, y se completa con un sector de cabernet franc.

En cuanto a blancos, la apuesta es sumamente exclusiva y de precisión: decidieron plantar apenas cuatro hileras de semillón.

El legado de La Udinese: un rescate histórico

Quizás uno de los aspectos más interesantes de Bodega Pujante es su conexión con el pasado del Alto Valle. El terreno donde hoy se asienta la finca fue, hace varias décadas, el viñedo del antiguo proyecto vitivinícola La Udinese.

Como ocurrió con muchas fincas de Río Negro, aquellas vides fueron levantadas en su momento para dar paso a la plantación de árboles frutales. Sin embargo, durante los trabajos de recuperación del terreno, el equipo de Pujante descubrió plantas de vid originales que lograron sobrevivir al cambio de cultivo.

Actualmente, se encuentran en pleno proceso de investigación agronómica para determinar de qué variedad se trata y poder vinificarlas.

Nacho Pujante y equipo
Nacho Pujante y equipo

Exclusividad y los próximos pasos

Hoy en día, hablar de Bodega Pujante es hablar de partidas verdaderamente limitadas. Su producción actual es de apenas 4.670 botellas, un número que refleja el control obsesivo por los detalles.

La visión a futuro no contempla una expansión masiva. El objetivo comercial y productivo de la marca es establecer un techo máximo de 15.000 botellas anuales. Con esa meta en mente, el próximo gran paso del proyecto será la construcción de su propia bodega en el mismo predio de Allen, cerrando así el ciclo completo desde la uva hasta la botella en su lugar de origen.

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