Sangiovese en la Argentina

Durante el 2018 estuve colaborando con la Asociación Argentina de Sommeliers en su newsletter #LetrAAS y una de las notas tuvo que ver con una cepa que llegó con nuestros ancestros pero quedó relegada. La sangiovese.

Un viejito piola. Así podría definirse la sangiovese que existe en la Argentina y que en su mayoría se encuentra plantada, hace más de medio siglo, en la provincia de Mendoza.

Pero si vamos al origen de la sangiovese éste se da en la región de la Toscana, en Italia, donde se elaboran vinos muy reconocidos como el Brunello di Montalcino, los Chianti, y los Vino Nobile di Montepulciano.

Según los informes más recientes de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) en Italia hay 690 mil hectáreas de viñedo donde el 75% de las mismas tienen hasta 80 variedades plantadas. De todas ellas la vid más cultivada es la sangiovese que representa un 8% de la viña total.

Federico Isgro, Ingeniero Agronomo y Gerente General de Bodega Altocedro, estuvo viviendo y trabajando durante mas de cuatro años en Italia mientras, parte de ese tiempo cursaba una maestría en la Universidad de Siena, dicatada en Montalcino.

En ese interín pudo conocer en profundidad las características del sangiovese.

“es una variedad única que responde en forma muy diferente según el fenotipo y el terroir, puede expresarse con vinos ligeros, minerales y florales así como con vinos de larga crianza con una complejidad extrema” y agrega que esas características están dadas porque “tiene una plasticidad enorme tanto agrícola como enológica”.

Con los inmigrantes fundadores llegó a Mendoza junto al malbec, la bonarda, el lambrusco, la barbera del Piamonte, la aspiran bouschet, el tannat y varias más, y era destinado a darle vigor a los vinos comunes, que hasta los años 70 eran parte del 98% del consumo nacional, y estaban hechos en su mayoría de uva criolla grande o cereza.

Para aquellos productores italianos de los años 1880 el sangiovese era un fiel representante de la cultura y la viticultura que añoraban de su tierra y por ello resultaba común encontrar plantaciones en cantidad.

En la actualidad esa realidad cambió drásticamente ya que según el último informe del Instituto Nacional Vitivinícola (INV) hay plantadas en el país 1713 hectáreas. Sólo en Mendoza hay, según números del año 2017, 1685 hectáreas plantadas.

El sangiovese que existe es antiguo, con un mínimo de 40 o 50 años desde su plantación, y si bien en su mayoría es reemplazado para plantar malbec o bonarda aun quedan productores que lo elaboran.

Uno de los pioneros es Federico Benegas Lynch que lo elabora desde el año 2000 con uvas de un viñedo de más de 80 años que está ubicado en Cruz de Piedra, Maipú. Las plantas son originales de Montalcino y siempre fue utilizada para hacer uno de los vinos de alta gama de la Bodega.

También es el caso de Santiago Bernasconi, quien junto a Federico Isgro, (ambos descendientes directos de Italianos y amantes de la cultura italiana) están llevando adelante un proyecto que tiene al sangiovese como protagonista ya que buscan hacer grandes vinos usándolo con otras variedades que lo acompañan a la perfección.

Hace unos años encontraron un viñedo de sangiovese en La Consulta con una antigüedad de 45 años y así la idea que tenían hace años de elaborar interpretaciones propias de cortes Toscanos cobró forma.

“El sangiovese tiene una tensión y una acidez que hacen que se puedan obtener vinos no tan intensos ni pesados pero de una elegancia infinita. Buscamos jerarquizar un varietal que no merece menos….” destaca Bernasconi que agrega que “si bien son vinos largos les suele faltar de completar el medio de boca” con lo cual es común que se la elabore junto a otras cepas como el cabernet sauvignon, el merlot o el syrah.

También en el Valle de Uco pero en Vista Flores se encuentra la viña que posee Finca La Luz y que como no podía ser de otra manera tiene unos 50 años de antigüedad.

“El viñedo fue implantado por un inmigrante italiano que se trajo los esquejes desde su país” comenta Pablo Tasso, brand ambassador de Finca La Luz en donde lo utilizan para hacer un rosado y un gran reserva.

En el caso de Bodega Trapiche elaboran unas 100 mil botellas de sangiovese que tiene una crianza de 12 meses en barricas de roble francés. Sergio Casé, enólogo de la Bodega, cuenta que no tienen plantaciones propias por lo cual le compran a varios productores que tienen viñedos viejos.

“Si bien no es de grandes colores sí tiene una textura interesante, me gusta que sean antiguos ya que dan racimos más chicos y cortos” y remarca que a la hora de la elaboración hay que tener cuidado con los remontajes ya que tienden a tener taninos de forma excesiva.

Como se puede apreciar el sangiovese aun da pelea y busca mantener su lugar en base a su historia, antigüedad y versatilidad para hacer distintos tipos de vinos.

Gracias todos los que brindaron su testimonio. Salú!

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