Vico Wine Bar

Vico Wine Bar

Hacía tiempo me debía una visita a Vico Wine Bar y finalmente se dió.

Cuando conocí el wine bar del que les hablé la semana pasada, Vino Volo, pensé por qué no existía algo similar en Buenos Aires. Y justamente por esas fechas abrieron Vico Wine Bar.

Denominada el Sacoa de los vinofilos Vico Wine Bar es una propuesta que busca que la gente pueda tener un espacio en el cual tomar una (o varias) copas de vino en un ambiente relajado y de una forma descontracturada.

https://twitter.com/nicolasorsini/status/953738177654771712

El sistema funciona básicamente con una tarjeta en la cual hay dos opciones:

Una es tener una tarjeta personal prepaga. Llegás, pedís una tarjeta y cargás el saldo que querés, de esta manera cada vez que te servís una copa se va descontando el crédito inicial.

La tarjeta está a tu nombre y te la quedás. El saldo restante (si dejás algo ;)) tiene validez por un año.

La otra opción es utilizar una tarjeta de mesa. LLegás, te sentás y te asignan una tarjeta con el número de mesa que lo que hace es sumar saldo a medida que vas consumiendo y se paga cuando pedís la cuenta.

Vico Wine Bar

En mi visita me recibió Pablo Colina, sommelier y uno de los cuatro socios que abrieron Vico Wine Bar.

Pablo me contó que no tienen carta de vinos porque no venden vino por botella sino por copa. Para ello tiene 18 máquinas WineEmotion, que alojan ocho botellas, y son las propias máquinas, y las botellas ubicadas dentro, las que están organizadas como en una carta de vinos.

Si bien van rotando la oferta generalmente el vino más económico arranca en los $250 de precio de venta al público y los más caros han llegado a ser de $3000 o más.

Así arrancan en tres máquinas que tienen vino blanco organizados por frescura, acidez, rarezas, complejos y demás.

Luego tienen media máquina con cuatro etiquetas de vinos rosados y luego cuatro máquinas con vinos tintos jóvenes y de gama media. Entre esas cuatro hay una exclusiva de Pinot Noir.

Más al fondo del salón tienen ocho máquinas más con vinos de alta gama que también incluye cepas no tradicionales, Blends y varietales.

Por último, y en el salón de arriba que estará destinado a las degustaciones privadas, hay dos máquinas más con vinos importados.

Vico Wine Bar

También me comentó que los vinos pueden aguantar hasta 24 días en óptimas condiciones aunque generalmente no sucede porque rotan antes.

Respecto al hecho de tener que ir a servirte cada vez que querés una copa de vino Pablo me dijo que en realidad costó más que la gente entienda el concepto de tapeo, para acompañar los vinos, que el hecho del autoservicio.

Un detalle importante es que hay un equipo de sommeliers en el salón que están para asesorar y recomendar etiquetas en caso de que el consumidor esté indeciso.

Si bien reciben cantidad de turistas se sorprendieron por la cantidad de público “local” que asiste durante la semana.

Por otro lado el top five de los vinos más consumidos lo integran un Pinot Noir, un vino blanco y tres rosados.

La gente se anima a probar otras cosas, mucha gente arranca con vino blanco y después pasa al tinto y va probando. Esa es una de las ventajas del sistema.Pablo Colina

Y seguramente no tomarían una botella pero sí se animan a probar diferentes variedades. 😉

En cuanto a las medidas de las copas hay tres opciones, Copa de Degustación (35 ml), Media Copa (50 ml) o Copa Entera (150 ml). Sólo es cuestión de apretar el botón con la medida elegida.

El precio de cada una está definido por el valor de venta al público dividido cinco más un porcentaje. Aunque, según Pablo, en algunos casos no es así.

Así, por ejemplo, está el Bressia Conjuro que tiene un precio de lista de $1450. En ese caso la Copa de Degustación está en $105, la Media Copa en $190 y la Copa Entera en $290.

Vico Wine Bar

Ahora bien, la pregunta del millón (?) es… Conviene?

La verdad es que si uno busca dársela en la pera lo único que va a lograr, o además va a lograr, es gastar bastante plata para satisfacer su estadía. Así que salvo que te sobre el mango o te guste desperdiciar no conviene.

Ahora si la idea es ir a tomar alguna (s) copa de vino, probar algo que nunca probó o darse el gusto de degustar alguna etiqueta fuera del alcance del bolsillo entonces la respuesta es sí, es una gran opción.

Aunque siempre es cuestión de lo que cada uno puede y quiere con lo cual, amiguitos, la valoración pasa a ser subjetiva.

Vamos a un ejemplo práctico (?) con el repaso de lo que probé yo con medidas en Copa de Degustación ya que este blog promueve el consumo responsable 😉

  • Costa & Pampa Sauvignon Blanc 2016 ($385)
  • Luigi Bosca Las Compuertas Riesling 2015 ($390)
  • Lagarde Goes Pink Rosé 2017 ($330)
  • Consentido Pinot Noir 2016 ($295)
  • Desquiciado Salvaje Malbec – Cab. Franc ($330)
  • Supernova I Blend ($395)
  • Finca Ferrer Colección 1310 Pinot Noir ($567)
  • Viña Alicia Nebbiolo 2009 ($1190)
  • Finca Suárez Gran Malbec 2014 ($550)

En total acumulé un consumo de $435 con un promedio de $48 por copa. A golpe de vista el promedio de todo el local va desde los $35 hasta los $60 así que estuve bastante equilibrado.

Si pensamos que cada copa tiene 35 ml y lo multiplicamos por las 9 copas nos da un total de 315 ml.

Comprar las nueve botellas me saldría algo así como $4432 aunque está claro que no es lo mismo el punto al que quiero llegar es que los pude probar por el 10% y saber cuál me gustó más, cuál no, etc. Es una buena opción.

Vico Wine Bar

Hasta acá el reporte de mi visita a Vico Wine Bar. Gracias a Pablo por la invitación y a todo el equipo por la atención y la buena predisposición. Salú!

No me dejes hablando solo, comentá!