Wine Dispenser: Análisis y experiencia de uso

Wine Dispenser

Desde hace un tiempo ya que viene sonando fuerte el concepto del vino en caja, Bag in Box, o como prefiero llamarlo yo: Wine Dispenser. Y prefiero esto porque llamarlo BIB no le hace honor a lo que contiene, así de simple.

Hace tiempo también que tenía ganas de probarlo, experimentar y ver qué ofrece este novedoso, al menos por estos lares, concepto que viene a engrosar la amplia lista de variables que tenemos en el mercado del vino.

Ampliando lo que dije antes el concepto de Wine Dispenser es algo que está muy arraigado en países como Bélgica, Holanda, Alemania e incluso en Francia. Hay diversos tamaños, diversas marcas y diversos varietales.

El concepto es sencillo y sin vueltas, el formato permite acceder a determinados vinos con la misma calidad de los embotellados y con un valor menor. Además permite un fácil traslado y una conservación más larga de lo habitual.

Acá en la Argentina comenzó a haber variedad y en mi caso incursioné por el lado de un blanco, el clásico Suter etiqueta marrón y un tinto de Cabernet Sauvignon de Finca La Escondida.

Wine Dispenser

Arranquemos por el blanco: Lo primero que hice fue meterlo en la heladera y acá noté el primer cambio con respecto a los vagos intentos que hubo hace algunos años.

El formato de 3 litros, equivalente a 4 botellas de 750cc, no sólo demuestran que soy un genio de las matemáticas (?) sino que además permite colocarlo perfectamente en la puerta de la heladera haciendo que el vino no esté expuesto a la zona de mayor frío.

Ojo, hay que tener en cuenta que el frío debe llegar a la bolsa multicapa atravesando antes el cartón con lo cual les recomiendo enfriar con tiempo, al menos dos horas antes de servir.

En cuanto al funcionamiento es bastante sencillo ya que se debe empujar, en uno de los costados, el troquelado para acceder a la bolsa y allí sacar para afuera el botón dispenser. Una vez afuera se quita el sello protector y listo, a servirse una copa de vino.

Wine Dispenser

Luego de unos días llegó el momento de probar qué tal estaba el tinto de Cabernet Sauvignon de La Escondida así que aproveché una reunión familiar para comprobar cómo era recibido, de paso hacía uso de una de sus principales virtudes, el ser un complemento ideal para reuniones de varias personas.

Wine Dispenser

Como quería una experiencia al 100×100 (?) se me dió por desarmar la caja y ver de primera mano cómo está armada.

Wine Dispenser

Al abrir nomás uno ya entiende por qué Bag in Box, hay una bolsa dentro de una caja, aunque no me parece el mejor término y por eso sostengo que prefiero el concepto de Wine Dispenser.

Del lado exterior además de la gráfica correspondiente encontraremos todos los datos referidos al porcentaje de alcohol; lote y número de análisis del INV.

Como comenté antes la bolsa multicapa tiene en uno de sus extremos el botón dispenser…

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Y acá más en detalle el sello protector que es aplicable para el Suter etiqueta marrón también…

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Hablando propiamente de la situación de consumo el Wine Dispenser tuvo una buena recepción siendo que las cinco personas que tomabamos vino la utilizamos sin problemas y con comodidad durante todo el almuerzo. 

Si bien rinde 20 copas es un poco difícil llevar la cuenta de cuánto vamos bebiendo así que como se pregona desde aquí: Consumo responsable.

Imagino que otras situaciones de consumo como vinotecas y restaurants también le sacaran un buen provecho. Más enteniendo cuenta que dura hasta 6 semanas una vez abierto.

Lo cierto es que el concepto crece y crece…

 Y a ustedes qué les parece?

  1. Hola Nico. Yo probé el de La Escondida y a las tres semanas estaba ya desarmado el vino. A las seis, intomable.

    Dudo que aguante el período que se indica. Mi humilde opinión.

    Felicitaciones por tu trabajo.

  2. Hola a todos! Yo tuve la posibilidad de probar este tipo de presentación “Wine Dispenser” o “Bag in Box” (se ve que llamarlo en español no vende), y la verdad es que quedé bastante conforme.

    En estos tiempos de economías de guerra (?) y cambios conceptuales hacia el cuidado ecológico, este concepto tiene una acogida más que favorable ya que reduce los costos en ambos sentidos.

    En lo que respecta a mi experiencia en este concepto de “Envase” e intentado también hacer una observación científica (?) al igual que Nicolás y luego de abrir el troquel, extraer el pico expendedor y retirar el precinto de seguridad; me serví unas copas y lo guarde para volver a beberlo luego de unos 12 días.

    Con esto pude verificar una de las premisas más pregonadas en este tipo de presentación, en la verdad es que el vino se conservó perfectamente, con lo que cumple acabadamente las expectativas que pudiera tener un consumidor diario y/o ocasional que busca reducir sus gastos para disfrutar de un vino en su casa.

    Sin perjuicio de ello, me gustaría resaltar algunas pequeñeces que si bien no son para nada determinantes, merecen ser comentadas:

    La primera es que no me resultó taaaaaan sencillo extraer el pico expendedor de adentro de la caja, por simple torpeza o por haber movido ligeramente la bolsa interior, estuve un rato para hacerlo.

    La segunda, como bien lo señalaste Nicolás, es que uno (por mí lo digo) responsabiliza su consumo midiendo el contenido de la botella, acá es imposible, así que o contás la cantidad de copas que vas bebiendo o dirás basta cuando ya todo te de risa.

    Y la tercera, sólo para el caso de los tintos y para quienes gustamos de beberlos a las temperaturas sugeridas, es que si una vez abierto lo guardas en la heladera, para el brindis, deberás esperar bastante para que se acomode su temperatura; y si lo guardás afuera, tendrías que ponerlo a enfriar un rato antes.

    Por lo demás, me parece un concepto muy acertado que promete darte la misma calidad de vino, con un potencial de conservación más que destacable y a un mejor precio.

    Espero mi experiencia sume a esta gran nota para quienes aún no han incursionado en este concepto de “Wine Dispenser” o “Bag in Box”, en definitiva novedoso envase, y me gustaría conocer la experiencia de aquellos que lo han utilizado en bares o restaurantes, para servir por copa o jarra, como tan acostumbrado es en el viejo continente.

    Una vez más felicitaciones Nicolás por tan completa e ilustrativa nota.

    Salú!

    1. Mediatico, gracias por tu comentario!
      Respecto a la bolsa suelta tal vez deberían encontrar alguna forma de fijarla para que no ocurra eso. Lo de la temperatura me parece lo más complicado de este formato aunque con un poco de maña y paciencia se arregla de forma sencilla. Claro que será interesante conocer la experiencia de aquellos que lo utilizaron en algún bar o rastaurant. Alguien en la sala? 😉
      Abrazo.

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