Conociendo Bodega Calamaco

Como les conté en el reporte de lo que fue la feria de Fulanos Wines la misma fue una buena oportunidad para conversar mano a mano con los hacedores de los vinos que allí se presentaban.

Así como conversé de sus proyectos y de vino blanco con Giuseppe Franceschini también pude hacerlo con Santiago Santamaria.

Santiago trabajó durante casi diez años en Melipal hasta que decidió, junto a su esposa, iniciar un nuevo proyecto al que llamaron Bodega Calamaco.

Calamaco tiene una producción anual de 40 mil botellas de las cuales el 50 por ciento se destina al mercado interno. Exporta mayormente a Estados Unidos.

Cuenta con un portofolio que tiene cuatro líneas de vino:

  • Clásico (Sauvignon Blanc y Malbec)
  • Reserva (Malbec, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc),
  • Vineyard Selection (Blend) presentado en la feria de Fulanos.
  • Gran Reserva Malbec.

Bodega Calamaco

Por supuesto tuve tiempo de hacerle algunas preguntas acerca de la historia del nombre, sus objetivos y demás cuestiones que les comparto.

¿Cómo surge Calamaco?

Como en otros emprendimientos, Calamaco nació en medio de una crisis personal y laboral en el año 2012. Yo soy uno de esos tipos que cree que las crisis son una gran fuente de nuevas oportunidades.
Desde el año 2002 hasta el 2012 co-fundé y dirigí una hermosa bodega en Agrelo. En esos diez años de “universidad” tuve la posibilidad de apasionarme por este mundillo de la vitivinicultura y de trabajar junto a grandes enólogos como Alberto Antonini, Héctor Durigutti, Luis Barraud, Andrea Marchiori y otros más.

De todos ellos aprendí su respeto por la tierra y algo de su estilo de vinificación. Cuando esa bodega tomó un rumbo que yo sentí no tenía nada más que aportar renuncié y en abril de 2012 contra viento y marea fundé Calamaco.

Sin bodega ni viñedos propios, sin ser enólogo, con un pequeño lote de botellas de Malbec y con 20 mil dólares en el bolsillo. Una locura…. muchos en mi entorno pensaron que no duraría ni seis meses antes de salir a buscar laburo en el diario. Hoy ya pasaron cuatro años y medio de aquel día y seguimos calamaqueando.

¿De dónde sale el nombre?

El Calamaco es el abrigo o poncho que usaba el gaucho del Martin Fierro en sus andanzas por las pampas argentinas. Como el proyecto inicialmente nació con foco en la exportación me pareció un nombre bien argentino y de fácil pronunciación en varios idiomas, sobre todo en inglés.

¿Cuáles son las perspectivas/objetivos en el mediano plazo?

Respecto al mercado la idea es seguir creciendo a paso lento pero firme con foco en los tintos de las zonas en que nos sentimos cómodos y conocemos como son algunas micro-regiones del Valle de Uco y Lujan de Cuyo. Respecto a lo productivo lo más importante es seguir fidelizando a nuestros productores de uva con Calamaco, ellos son la base de la calidad de nuestros vinos.

***

Linda historia y lindo proyecto el de Santiago que apostó fuerte por desarrollar un nuevo emprendimiento en el mundo del vino y tuvo su éxito. Salú!

No me dejes hablando solo, comentá!