Sobre el torrontés, Cafayate y el vino blanco

Como comenté en algunas notas sobre CoProVi 2016 el evento en sí dio mucho material ya que en la última edición agregaron una jornada previa destinada a la presentación de distintos temas y análisis.

Uno de ellos fue el que estuvo a cargo de Dolores Lavaque, quien desde hace 15 años dirige la Consultora STG.

Desde ese lugar se dedica a realizar investigaciones de mercado y a estudiar el comportamiento del consumidor.

https://twitter.com/nicolasorsini/status/794686802573619200

En CoProVi expuso sobre los resultados de un estudio que vienen realizando hace cuatro años con 1000 consumidores de toda la Argentina.

La Radiografía del Consumidor es un estudio que está focalizado en AMBA, Córdoba, Mesopotamia, NOA, Mendoza y Neuquen.

En sí la exposición giró en torno a la situación del vino blanco en general, el concepto que se tiene de Cafayate y la situación del Torrontés en particular.

El primer dato que se desprendió del estudio fue más bien una obviedad ya que el resultado dio como vinos más consumidos a los tintos. De 10 botellas cuatro son de vino tinto. Solo 1.1, en promedio, corresponde a vino blanco. Y destaca el crecimiento de los vinos dulces. Ojota.

Un buen dato comentado fue el hecho de que el consumidor no elige tanto por marca o región sino por sabor que le agrade.

En lo vinculado a reconocer la procedencia de las cepas, salvo en el caso del Malbec, que el 45 por ciento indicó que viene de Mendoza, en todas las demás no tienen claro de dónde proviene.

Así un 19 por ciento indicó que el  Torrontés viene de Salta. Cuando se profundizó un poco más el 41 por ciento respondió con el bendito NS/NC, el 19 por ciento dijo que viene de Salta, el 13 por ciento que viene de Mendoza y luego hay un universo que vincula Salta, Cafayate, La Rioja y el Norte argentino en general.

Dolores también comentó que el estudio abarca además un índice de valoración de las regiones productoras.

Así es como el podio está conformado por Mendoza, San Juan y Salta. En ese orden.

Dentro de la valoración que los consumidores hacen de las regiones también preguntaron si es lo mismo un vino de Cafayate que uno de los Valles Calchaquíes. Este punto es para determinar qué palabras conocen y valoran.

El 85 por ciento respondió que no son lo mismo. Generalmente en mayores de 50 años. En un público más joven, entre 25 y 35 años, indicaron que sí, que es lo mismo.

Otro punto interesante en este rubro es que los consumidores destacan la calidad de la zona, valoran la altura y el clima de los viñedos. En resumen les resulta novedoso el terroir de Cafayate.

Y Dolores amplió comentando que Cafayate transmite calidad, confianza y trayectoria.

También se les consultó acerca del enoturismo y el conocimiento que el consumidor tiene de éste rubro tanto a nivel nacional como específicamente en Cafayate dando resultados bajos. Acá hay una gran oportunidad para explotar y desarrollar el turismo del vino en forma más profunda.

Si bien hay un crecimiento en la oferta hotelera y en los circuitos hay algunas atracciones que no tienen tanta notoriedad como por ejemplo el Museo de la Vid y el Vino donde se realizó el seminario.

En cuanto a qué cepas, dentro de las blancas, encabezan las preferencias del consumidor el estudio reveló que el Chardonnay y el Torrontés vienen cabeza a cabeza aunque el primero tiene una ventaja desde hace un par de años.

Dato color, los cordobeses tienen una predilección por el Torrontés. No todo está perdido con el Fernet :p

La situación del Torrontés en el mundo es un tanto diferente.

En el periodo 2016 las exportaciones dieron como resultado que se vendieron 280 mil cajas (de 12 botellas) con una facturación de casi 8 millones de dólares. Esto da un promedio de 30 dólares por caja lo que deriva en un precio por botella de 2.5 dólares.

Acá el desafío como región tiene que ver con la competencia con el Moscato que tiene atributos familiares y es más reconocido porque está plantado en más partes del mundo.

Y para completar Dolores aportó algunos aspectos positivos y otros negativos respecto a cómo está parado el Torrontés afuera.

Lo positivo es que seduce el aroma floral, su frescura, el ser fácil de beber.

Como contra tiene poca acidez, el ser difícil de entender en aroma y en boca. Y es difícil de pronunciar.

Aunque más preocupante es el tema de comunicación. Hay confusiones con el Torrontés riojano, el Torrontés mendocino, etc.  La percepción del extranjero es que es de Cafayate pero no encuentra demasiada información al respecto. Hay que mejorar 😉

Realmente una buena exposición que arrojó datos concretos tanto sobre el consumo de vino blanco como de lo que percibe la gente acerca de una zona productora y hasta de cómo lo ven en el extranjero. Esperemos que en CoProVi 2017 se repita la jornada 🙂

Salú!

Si les interesa el tema del vino blanco los invito a leer un gran análisis del Angel del Vino

Esta post es parte de la serie de notas referidas a CoProVi 2016 que pueden leer acá.

  1. Dos cosas, primero el torrontes salteño es un vino típico y muy identificable pero por lo general sigue denotando algunos aromas burdos y amargores en boca que lo desmerecen y restan fineza; hay algunas excepciones costosas.

    Segundo que los cordobeses sigan tomando esos horrorosos fernet con coca (somos el País que mas consume Fernet!!!) y que nos dejen los vinos serios y “no dulces” a la gilada que integro.

    Abrazo

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