Lionel Messi lo hizo de nuevo. No fue un gol de tiro libre ni un pase imposible; esta vez, el capitán argentino rompió las redes (sociales) con una confesión gastronómica que sacudió al mundo del vino argentino y despertó la curiosidad por el tinto de verano.
En una reciente entrevista ping-pong con Nicolás Occhiato y Diego Leuco para Luzu TV, ante la pregunta sobre su bebida favorita, Leo no eligió un agua isotónica importada ni una etiqueta de miles de dólares. Su respuesta fue simple y contundente: “Vino con gaseosa”.
Lo gracioso fue que apenas se viralizó el video, Córdoba sacó chapa. Los medios locales y los usuarios en redes no tardaron en señalar que la mezcla de vino con gaseosa es parte del ADN de la provincia mediterránea, casi al mismo nivel que el Fernet.

Si bien el clásico cordobés es el “Prittiau” (la mezcla específica de vino tinto con gaseosa de limón Pritty), la declaración de Messi validó la costumbre de “sodear” o rebajar el vino, algo que en los manuales ortodoxos de cata está mal visto, pero que en la mesa argentina es ley.
En ese mismo medio argumentan que Messi hace alusión al famoso “champagne cordobés”, la forma de denominar esta mezcla espirituosa en la Docta, que puede degustarse en cualquier baile popular.

Pero Messi no solo confesó qué toma, sino por qué lo toma así. En un video que circuló junto a la entrevista, el 10 explicó su teoría —con base científica, dicho sea de paso— sobre las burbujas.
Leo comentó entre risas que prefiere el vino con un toque de gas porque, según él, “pega más rápido”.
Y no se equivoca: la carbonatación de la gaseosa o la soda acelera el paso del alcohol del estómago al intestino delgado, lo que hace que llegue más rápido al torrente sanguíneo. Una lección de fisiología cortesía del capitán.
Ahora bien, qué es el tinto de verano en sí mismo? Bueno, en una nota del blog de Mariano Braga, la historia nos lleva a la década de 1920, a la “Venta de Vargas”, un establecimiento icónico frecuentado por artistas y toreros. Su dueño, Don Federico Vargas, buscaba una forma de combatir el calor sofocante del verano andaluz.
¿Su solución? Mezclar el vino tinto de la casa con sifón de gaseosa (limonada). La bebida se popularizó inicialmente como “Vino de Vargas” y luego adoptó el nombre genérico y mundialmente conocido de Tinto de Verano.

Ya sea un homenaje al Prittiau cordobés o un guiño a sus años viviendo en España disfrutando del tinto de verano, el mensaje de Messi es potente para la industria: el vino se toma como uno quiere.
Salú!




