El lunes pasado me di una vuelta por el elegante Palacio Duhau de Buenos Aires para asistir a lo que fue la primera edición del Anual Tasting de Alejandro Bulgheroni.
En formato feria, este encuentro no solo sirvió como vitrina para las nuevas cosechas, sino que marcó el inicio de una estrategia para comercializar de forma centralizada y coherente el vasto portfolio que el empresario tiene alrededor del mundo.
Este Anual Tasting cobró especial relevancia al vincularse con el reciente reconocimiento otorgado a Alejandro Pedro Bulgheroni. El empresario argentino fue galardonado con el “Lifetime Achievement Award” en los Wine Star Awards 2025, un premio de la revista estadounidense Wine Enthusiast que distingue a personalidades por su contribución excepcional a la industria a nivel global.

El galardón, que celebra la trayectoria de Bulgheroni y su pasión por transformar su conexión con la tierra en un proyecto internacional, será entregado en enero de 2026 en Nueva York.
En sí ABFV (Alejandro Bulgheroni Family Vineyards), reúne 15 bodegas en seis países —Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Italia, Francia y Australia.
El evento en el Palacio Duhau fue una buena ocasión para poder probar una selección de las bodegas del grupo, que en total abarca más de 1.150 hectáreas cultivadas en el mundo. Incluso, comentaron que la idea es comenzar a comercializar en el país la mayoría de las bodegas que Alejandro Bulgheroni tiene en el mundo, a la par de las que tiene en Argentina.

En cuanto a las bodegas argentinas, la degustación incluyó la presentación de las cosechas actuales de Bodega Argento, la novísima Finca Artesano y la etiqueta Otronia Patagonia Extrema, la joya del extremo sur del país. Además de la oferta nacional, se ofrecieron vinos de las propiedades internacionales del grupo, en este caso, de Uruguay, Italia y Australia.
Puntualmente, y como les comentaba más arriba, en Uruguay, el grupo tiene a Bodega Garzón y Bodega Brisas. En Estados Unidos, está presente en Napa Valley con Lithology.

La pasión por la Toscana italiana se refleja en Dievole, Poggio Landi, Podere Brizio, Tenuta Le Colonne y Cantina Meraviglia. Finalmente, el grupo incluye bodegas en Francia (Château Suau y Château Langalerie en Burdeos) y en Australia (Alkina, en Barossa Valley).
De todo lo probado resultó increíble notar como Otronia estaba un escalón por encima del resto en cuanto a diversidad y complejidad. En cuanto a las bodegas locales, además del chardonnay y el flamante gewurztraminer de Otronia, me gustaron el malbec de Altamira de Viña Artesano y el chardonnay de Argento.

De las internacionales, el Garzón Rosé me pareció una interesante propuesta en la gama, con frescura pero también con cierta complejidad. De Italia, el Brunello di Montalcino de Poggio Landi me pareció lo más destacado.
Por último, aunque no menos importante, me resultó interesante la oferta de Alkina, bodega biodinámica de Australia, con un semillón bien fresco y directo y un syrah jugoso.

Seguramente será cuestión de tiempo comenzar a ver en vinotecas varias de las etiquetas de estas (y las otras) bodegas que Alejandro Bulgheroni tienen alrededor del mundo.
Gracias Martín por la invitación. Salú!




